Contra el aburrimiento

Archivado en: fanesca — mentilicia at 9:11 am on Miércoles, Abril 30, 2008

Se trata de matar el tiempo.
Tienes que tipear las letras que aparecen en el recuadro.
Para empezar hay que pinchar en play, obvio.


En esta página puedes encontrar más gadgets como este para tu blog.

Recordar

Archivado en: bio, fanesca — mentilicia at 3:05 pm on Miércoles, Abril 23, 2008

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El otro día en la tele:
La historia de una mujer que padece de amnesia a causa de una meningitis sufrida en el año 2000. O en otras palabras: un virus acabó con su disco duro. ¿Cómo que acabó? Así. Acabó, acabó. No se pudo salvar ni una sola foto. Nada. La señora, cuando se recuperó de la enfermedad, se encontraba en la habitación de un hospital y no recordaba nada. Ni siquiera podía hablar. No sabía que esa sensación de vacío en su estómago se llamaba hambre, ni tampoco se acordaba de cómo saciarla. Era un bebé recién nacido en el cuerpo de una cuarentona. Poco a poco fue aprendiendo gracias a su esposo, su terapeuta y a los diarios que había escrito en el pasado, un poco de su vida. Lleva casi ocho años estudiando sus recuerdos. Incluso tuvo que aprender cómo se ve su cara en el espejo. Cuenta que durante mucho tiempo su esposo le enseñaba videos familiares y fotos recientes y ella pensaba, “mira que película tan bonita, que artista más simpática”. Ella no se reconocía como la protagonista…
Ahora dice que sabe ya más o menos quien fue. No ha logrado recordar nada, pero ha conseguido aprender la mayoría de las cosas excepto una: amar a su esposo. Dice que por más que intentó nunca pudo (volver a) sentir nada por él. Entre otras cosas porque no sabe cómo se siente el amor. Ni tampoco la tristeza, ni la soledad, ni la amargura. Cuenta que cuando su esposo le decía “te necesito” ella corría a escribir te (té) en la lista del mercado que había aprendido a hacer un par de semanas atrás.

Llevo días pensando en la mujer y en su (mala) suerte. Y me angustia la idea de que a uno le pueda pasar algo así. Sobre todo me preocupa que si tengo que aprender nuevamente a hablar, como ella, ¿aprenderé a hacerlo sólo en alemán? ¿Qué pasará con mi español? ¿Hablaré de repente alemán sin acento?
Por otro lado, me inquieta mucho que no haya vuelto a amar a su esposo. ¿No se supone que sentimos con el corazón? Yo incluso creía que para recordar necesitábamos de éste músculo. Un día, hace ya muchos años, mi profesora de castellano de los dos últimos cursos, inició una clase, (no estoy segura, pero creo que analizábamos La Tregua de Benedetti) diciendo que la palabra recuerdo, viene del latín recordaris, que significa volver a pasar (algo) por el corazón. Desde allí siempre que algún vestigio viene a mi mente, me imagino el largo recorrido que habrá tenido que hacer antes de que yo pueda recordarlo.
Pero aparentemente todo toma lugar en la cabeza. Tanto el amor como el odio.

Migajas de primavera

Archivado en: recetas — mentilicia at 3:05 pm on Viernes, Abril 11, 2008

Parece que el clima se está reconciliando con Alemania. O por lo menos nos ha dado una tregua. Esta semana el señor sol, que por cierto en alemán es señora, tuvo la dignidad de dejarse ver.
Ahora que lo pienso detenidamente, quizá el hecho de que este sustantivo sea femenino en alemán, sea una de las razones principales por las que el clima es tan temperamental y pueda llegar a ensañarse tanto con este país.
De todas formas, aquí les dejo la receta de un postre para celebrar las migajas de primavera con las que tenemos que conformarnos.

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Crumble de frutos del bosque y manzana/ Foto de Amanda Rudkin/Flickr

Crumble de Frutas
Ingredientes:
Masa/Migas
225 g de harina
115 g de mantequilla
90 g de azúcar
1 Pizca de sal

Frutas:

450 g de manzanas y peras (peladas y cortadas) / Se puede usar cualquier fruta
3 cucharadas de azúcar morena
Mezclar los ingredientes de la masa a mano hasta formar una masa “migajosa”.
En un molde, preferiblemente plano, colocar las frutas formando una base. Sobre ellas esparcir el azúcar morena. Después colocar la masa sobre éstas.
Hornear 30 minutos a 200 grados.

Advertencia: este postre puede crear adicción. Se lo aseguro

Rebobine, por favor

Archivado en: recomendaciones — mentilicia at 5:05 pm on Jueves, Abril 10, 2008

Be kind, Rewind en inglés. Es una película de Micheal Gondri protagonizada por Jack Black, Mos Def, entre otros. La vi el lunes en la noche. Es excelente. No hay que perdérsela. No voy a contarles de qué se trata, para ello vean el trailer:

En inglés:

orsai progresa…

Archivado en: recomendaciones — mentilicia at 12:46 pm on Martes, Abril 8, 2008

Para los que aún no han descubierto el enlace, a la derecha de la pantalla, que les lleva hacia el maravilloso mundo de orsai… aquí les dejo un incentivo.
Es una nueva sección, se llama informes sobre humanos y la encuentran aquí.

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Por la ventana

Archivado en: bio, fanesca — mentilicia at 5:54 pm on Domingo, Abril 6, 2008

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Parece que fue ayer que me encontraba haciendo mi lista mental de propósitos para año nuevo, un día sentada en la única silla de mi casa, viendo a la pared palo de rosca, digo de rosa, que me heredó el Vormieter. Acababa de mudarme, no tenía más muebles, ni más ganas de desempacar mis tereques. Me senté, aproveché que se acercaba fin de año y empecé a pensar qué me propondré.
Después de las utopías al estilo, ser una mejor persona, volver a mi talla xs ;) y perfeccionar mi francés, empecé con las menos espectaculares, pero realizables.

Y al final, me quedé con un único propósito.

“Organizar mi libreta de direcciones del mail”.

Puede que les parezca banal e incluso irrelevante, sin embargo, es algo que no puedo seguir postergando.

Mi cuenta de mail la tengo desde hace exactamente 10 años, 6 meses y dieciséis días y desde entonces nunca me he tomado ni 5 minutos para actualizar mis contactos.

Pero la libreta, o mi cuenta de email en sí, es más que una simple colección de nombres, apodos y direcciones, es el disco duro portátil de mi memoria a largo plazo.

En ella se almacenan vestigios de relaciones interpersonales que se quedaron en medio camino, amistades de los que ya no son amigos, anécdotas, declaraciones de amor, declaraciones de odio, un sin fín de mensajes de bienvenida para validar mi nueva cuenta en alguna nueva página, fotos, enlances obsoletos a tarjetas de cumpleaños recibidas, etc, etc.

Hoy más motivada por el aburrimiento que por la necesidad de cumplirme lo propuesto, entré en mi cuenta de correo decidida a elimiar despiadadamente a todo contacto vetusto. Sin embargo en lugar de ello, empecé a usmear mis bandejas de entrada y de salida, a leer emails antigüos, a recordar.
Y mientras más lo hacía más nostalgia tenía de la vida que llevaba al momento en el que recibí o envié un determinado correo, hasta que me topaba con otro que me sacaba del embrujo de la idealización de lo que se ha perdido y me hacía entrar en razón…
Es curioso como tan sólo con pinchar en uno de los tantos, “hola!” que titulan cientos de mensajes, los vestigios, esos vestigios que creíamos perdidos y superados, no tardan en manifestarse, dejándonos muy claro que aunque latentes, están presentes y difícilmente se irán.. aunque tengamos el valor de vaciar el inbox…
A continución un fragmento desempolvado:
“Aquí te mando un par de sonetos para que los leas en tus tiempos de ocio (…) éste el LXII te lo escribo por que no me gusta todo sino la mitad:
Ay de mí, ay de nosotros bienamada,
sólo quisimos sólo amor, amarnos,
y entre tantos dolores se dispuso
sólo nosotros dos ser malheridos.
Quisimos el tú y yo para nosotros,
el tú del beso, el yo del pan secreto,
y así era todo eternamente simple,
hasta que el odio entro por la ventana…”

Pablo Neruda