Para variar, el último post de Hernán Casciari en orsai, me ha puesto ha meditar un poco.
Sobre todo la frase que dice: “Si tú pones en papel las búsquedas que hace una persona en un año, tendrás el verdadero diario íntimo de quien quieras. El diario íntimo que nadie se atrevería a escribir.”
La “fascinación” por las búsquedas en google me empezó a rondar la cabeza cuando hace más o menos dos años trabajé en un proyecto de SEO para una conocida página de Internet, para el que entre otras cosas teníamos que analizar cuantas veces se habían buscado ciertas palabras en el último mes en google. (Para los que no sepan como va el tema:) Para ello utilizábamos una herramienta muy sencilla, en la que simplemente teníamos que tipear la palabrita, y esta nos decía el número de búsquedas. Lo interesante, es que además te dice las combinaciones de las búsquedas. Por ejemplo si querías saber los resultados de “helado”, te ponía el número de búsquedas para la palabra especificamente y además qué más habí buscado la gente en combinación con ésta.
¡Fueron seis meses de tortura! No importaba que palabra teníamos que buscar esta siempre terminaba en degeneración total. Me impresionó 1. la capacidad de los humanos para degenerarlo todo y 2. que todo, todo, todo (todo) gira en relación al sexo…
Por ejemplo, de palabras tan sencillas y asexuales como tenedor, opteníamos resultados que empezaban con tenedor de plata, tenedor de ikea y terminaban con las fantasias mas perversas que uno puede imaginarse y que NO VOY A REPETIR, por respeto a uds. y a mí misma. Y por que me costó mucho tiempo olvidarme de tanta porquería y conseguir vovler a dormir tranquila por las noches.
Pero ahora que tengo el blog, me llama mucho la atención las búsquedas que han derivado en mi página, es decir, la vía, por la que algunas personas, que no me estaban buscando, me han encontrado. Entre las búsquedas más curiosas están la de
“cuales son mis pensamientos” (cómo si don google pudiera saberlos) o la de “receta de pescado y maracuyá” (soy amiga de las invenciones en la cocina, pero esta, ¿no es ya demasiado?).
Sin embargo, la que me sigo preguntando, a quién se le habrá ocurrido buscarla, pero sobre todo, para qué, qué quería decir/saber es la de “Aldi*, es lo mismo que azucar?”… o traducido para los que no conocen a este gigante: “La cadena de supermercados más grande de mi país* es lo mismo que azucar”?…
Curioso, ¿no?


