Change, we need
Me pregunto si en el futuro, los historiadores se referirán al siglo XXI con un A.O y D.O.
Sin pretender endiosar a Obama, ni nada parecido. Se sobreentiende.
Pero si el futuro se desenvuelve como se perfila y el nuevo presidente de los Estados Unidos, no sólo se limita a romper esquemas raciales y clasistas, sino también a cumplir tan sólo un porcentaje de sus promesas electorales, el fenómeno Obama, terminará implantándose definitivamente, devolviéndole a la humanidad la esperanza en el cambio, la oportunidad de redireccionarse…
En el futuro, quizá, cuando oigamos Cambalache, no cantaremos más a voz en pecho la estrofa inicial y quizá nos parezca absurdo, que alguien alguna vez, haya podido asegurar que el siglo XX(I) fue un despliegue de maldad, insolente…
Seguro los pesimistas presentes pensarán en este momento que exagero y me equivoco. Y puede ser que tengan razón.
Pero yo hoy me he despertado con la certeza de que en este mundo de porquería no todo está dicho. Que las cosas aún pueden cambiarse. Que podemos ser, colectiva e individualmente, mejores.
Esperemos vivir para verlo.
Mientras tanto…


