Susceptibles
Sobre las diferencias de género se ha hablado lo suficiente.
Que si los hombres son menos sensibles, menos comunicativos, menos multitasking y las mujeres no pueden parquear un auto. Conocidos clichés. Pero después del ataque de susceptibilidad sufrido ayer por un amigo (ojo que no menciono nombres para evitar futuros resentimientos), quien estaba ofendido por haberse tenido que enterar por terceros de la publicación de este blog :), ha sido reconfortante ver que las diferencias van más allá de los sexos y que gracias a Dios, en éste mundo el sentimentalismo está más o menos bien distribuido. Repito, menos mal, sino terminaríamos como en ésta publicidad.


