Archivado en: recomendaciones — mentilicia at 11:21 am on Jueves, Octubre 2, 2008
Sólo faltan un mes y dos días para las elecciones presidenciales en EE.UU.
Ayer acabé de leer un libro que me recomendó una amiga. Y si bien, la historia es realmente intensa, para mi gusto, el escritor ha sido muy políticamente correcto.
No voy a decirles de qué libro se trata, para no arruinarles la lectura (seguro que se les cruzará por las manos tarde o temprano), pero seguro que si ya lo han leído o si lo leen pronto, sabrán exactamente de qué libro les estoy hablando. La trama se desarrolla en una sociedad madrileña contemporáneamente idealizada. Tan progresista que ya en las primeras páginas, cuando el narrador describe a uno de sus personajes principales, sentado en el salón de clases, no olvida mencionar entre sus compañeros, al colombiano colorinche y al ecuatoriano pelos de puas y más tarde aparece el joven futbolista argentino en busca de la fama y la fortuna y la nigeriana que tiene que ganarse la vida como prostituta… no se le ha escapado ningún tema candente, ni ningún cliché, por supuesto.
Pero supongo que por eso mismo su libro ha gustado tanto. Por que ha sido publicado en el momento en el que hablar (directa o indirectamente) de sociedades mixtas e igualitarias, está tan de moda. Recalco el verbo hablar.
En la práctica estamos aún a años luz. Eso sí, el debate es cada día más profundo, sobre todo con la cercanía de las elecciones presidenciales en EE.UU, la pregunta de si el mundo está preparado para ser gobernado por un negro está presente en todos los medios.
El otro día leí una opinión de Santiago Roldós (mi ídolo desde siempre), en la que resumía la ironía de aquella pregunta perfectamente: “Meses atrás, los periódicos ya comenzaron a preguntarse si los Estados Unidos estaban listos para ser gobernados por una mujer o por un negro. Sin noticias de que antes de la primera elección de W. Bush se preguntaran si estaban listos para ser gobernados por un imbécil.
Además, un video de la organización declareyourself.com que anima a los ciudadanos a visitar las urnas, de una manera poco usual. Esta vez, recordándoles que gracias a la democracia, ahora “el amor” ya no tiene barreras de raza.
Archivado en: fanesca — mentilicia at 10:39 am on Lunes, Septiembre 22, 2008
Antes de ayer empezó el Oktober Fest. Con él, inauguré la temporada personal de resfriados, gripes, virus, catarros.
El año anterior fui al médico con los ojos hinchados, fiebre y mocos verdes. Me revisa, lee mi acta y comenta: “Oiga, he notado, Ud. siempre se enferma en estas fechas. Yo tengo mi teoría: durante el Oktober Fest la ciudad se contamina… y todos acabamos contagiándonos.”
Y, en parte puede que tenga razón. Aunque tampoco hace falta ser un super científico para saber que 6,2 millones de personas provenientes del mundo entero, reunidas en un mismo lugar, subidos en las mismas mesas -codo a codo, bailando las mismas canciones -mano a hombro, cintura, nalgas-, sudando al mismo calor -gota a gota y bebiendo del mismo Mass -baba a baba- pueden hacer estallar una bomba de gérmenes que acaba contaminando a los que incluso, no hayamos sido parte del detonante.
Sea como sea, la presencia e influencia del Oktober Fest en la ciudadanía es evidente (no sólo desde el punto de vista sanitario). Ayer por ejemplo, la algarabía de esta tradicional fiesta pudo más que dos factores decisivos para el humor de los muniqueses: el tiempo y el fútbol.
Específicamente me refiero al Bayen München quien perdió 5-2 frente al Werder Bremen.
Perdió jugando en casa y durante la fiesta de la cerveza, cuando se supone que nunca falla.
En fín, que ni el frío, ni la derrota, lograron opacar la alegría de los müncher que se paseaban ayer por las calles, disfrazados de Heidi* y bebiendo todo lo que se atravezaba por su camino.
Nada, ni siquiera esta imagen de la hija de Ribéry, estrella del Bayern, quien durante el partido aplaudía los goles del rival, mientras su padre se golpeaba la cabeza.
Archivado en: fanesca — mentilicia at 4:05 pm on Viernes, Septiembre 12, 2008
Hay días en los que no necesitamos ver el calendario para saber que es una fecha especial. Hoy es uno de ellos. Me desperté sintiendo el agujero en el pecho (¿en el alma?) que deja alguien que se marchó y de quién nunca pudiste despedirte (personalmente). Hace 3 años y medio sonó mi teléfono trayéndome una noticia, que aparte de mala, desencadenaría una serie de eventos que convertirían mi vida (y la de todos mis parientes) en una tragicomedia. Y cómo no, si anunciaba la próxima muerte del pilar tácito de la familia.
“Tiene un tumor cerebral” es una frase de por sí devastadora. Pero puedo asegurarles que es peor cuando viene acompañada de 14 mil kilómetros de distancia y la disyuntiva de si dejar todo y tomar el primer avión para presenciar la desgracia en primera fila, para después de unos días tener que regresar a convivir sola con la aflicción. Sola. Íngrima.
Decidí no ir. Decisión, que durante todos los meses que duró su agonía, me cuestionaba su acierto y que hasta ahora no sé si estuvo bien o mal o más o menos. Pero no fui. Por miles de razones que prefiero no discutir. No recordar.
Desde la primera llamada hasta la muerte pasaron algunos meses y hubieron varios periodos de lucidez, tanto para ella como para mí. Ell 8 de agosto del mismo año yo estaba en Francia, en unas vacaciones forzadas. Estaba en el segundo piso de una casa vieja en la Vendeé. Miraba por la ventana la calle vacía cuando sonó mi teléfono. Era Miss Helen diciendo que mi abuela quería saludarme. En realidad quería despedirse, aprovechó su último momento de lucidez. Su “...tú sabes que te quiero más que a todos…” de esa última llamada conciente, sigue retumbando en mi cabeza y se encarga de echar a patadas a doña Desolación, cada vez que ésta intenta entrar en mi casa…
El 24 de noviembre de 2005 cansada de postergarlo a toda costa, y aprovechando mi destello de lucidez, me despedí de mi abuela. A través de una carta que le escribí y nunca le envié. Pero que sé que recibió.
Y hoy, en el día que sería su cumpleaños, he decidido desempolvar y poner un extracto de ella en el blog. Esperando que la intimidad que evoca no incomode al que haya pasado hoy a leer…
Jueves, 24 de Noviembre 2005. 4:00 am
Sra. Mercedes
Si me estas esperando abuela, ten en cuenta que es invierno
y el frío hace que todo vaya más lento.
Puede ser que no llegue.
Si me esperas abuela,
porque hay veces en que tengo la idea de que esperas,
entre otras cosas, a mí, el día o que te quieran,
no gastes tus fuerzas, mejor recuerda,
entre otras cosas, nuestras risas, nuestras anécdotas, nuestras peleas.
No nos pongamos melancólicas, te quiero y te quise y te quiero.
Y así consecutivamente, por siempre: te quiero en presente.
Si me estás esperando y mientras tanto recuentas los días, las horas,
te haces infinita
te haces invencible:
te vuelves Señora Mercedes.
Desde que tu cuerpo comenzó a desvanecer, me la he pasado ingeniándome dónde podría verte cuando finalmente decidieras partir.
Así que me fui a buscarte.
Empecé cocinando recetas a blanco y negro,
si me faltó algún ingrediente supe improvisar,
el buen gusto no lo hurté. Y tú sabes.
Estuve también en la costa francesa
te vi los ojos en el mar - no te sonrojes, no te entristezcas-
Si nunca estuviste ahí, quiero decirte que te equivocas y Tú sabes: el abuelo te construyó y
te heredó una pequeña.
Tu Francia fue una hacienda de veranos secos,
de inviernos secos
de un clima que no atina, que no acierta.
De casas viejas, de casas nuevas, de una monarquía sin sucesor:
porque sólo tú reinabas, reinaste, y reinas.
Y así consecutivamente, para siempre: reinas en presente.
Es curioso, sabes, pero tengo que contarte.
Aquel día en que enfermaste pasaste a ser abuela;
sin todos los diminutivos de cariño.
Porque mi cariño por ti pasaron de ser palabras, a ser el dolor que me causa tu agonía.
Tu cuerpo va muriendo poco a poco,
y poco a poco la distancia me duele a cada metro.
Si me estas esperando, ten en cuenta que no vale la pena, pues no puedo llegar más cerca de lo que estuve siempre.
No nos pongamos melancólicas, te quiero, te quise y te quiero.
Y así consecutivamente, por siempre. Te quiero en presente.
Tu cuerpo muere poco a poco pero tu amor se cristaliza…
No te niego que me duele. Y tú sabes…
Archivado en: bio, fanesca — mentilicia at 10:59 pm on Jueves, Septiembre 11, 2008
Hace 7 años se cayeron las torres. Seguro que cada uno de nosotros puede acordarse exactamente lo que estaba haciendo el martes 11 de septiembre de 2001 a las 8:10 de la mañana, hora neoyorquina.
Yo hace 7 años estaba en Ecuador. Había ido de vacaciones a Quito. Con mi presupuesto estudiantil me compré un ticket de avión que se parecía más a un viaje con el lechero: Múnich-Düsseldorf-Newark-Bogota-Guayaquil-Quito. El buen observador habrá seguramente notado que una de las paradas era Estados Unidos, lo que para un tercermundista no sólo significa una serie de minuciosas inspecciones, preguntas capciosas, sutiles humillaciónes sino también una visa. Válida cabe recalcar. La mía se venció después de la llegada a Quito.
El 11 de septiembre de 2001 a las 5:00 de la mañana Miss Helen me despertó apurada, estábamos un poco tarde. Nos esperaba uno de los trámites más tenaces para un pilche ecuatoriano. Tenía que ir a renovar mi visa americana. Desde las 5:45 estuvimos en la fila de los que esperan entrar para ser atendidos. Por fin, después de 2 horas llegamos a la puerta y Miss Helen tuvo que salir “por que la niña ya es mayor de edad, tiene que entrrrarrr sola“. Así que Helen dicidó esperar en el auto, mientras yo entré a las dos manzanas de territorio estadounidense en Quito, a rogar que me alargen el permiso de poder humildemente pisar el suelo gringo. Después pasó lo que todos conocemos. Miss Helen estaba sentada en el auto escuchando a Diego Oquendocuando se enteró de la tragedia. En pocos minutos empezó a ver como patrulleros se dirigían al edificio de la embajada, cercándolo e impidiendo la entrada o salida de cualquier individuo. En la radio se hicieron las primeras insinuaciones de un ataque terrorista y Helen casi se hizo pipí sólo de pensar que su hija estaba adentro.
Yo por mi parte, no sabía lo que sucedía. No nos decían lo que pasaba, sólo nos aislaron en diferentes grupos y nos llevaron a diferentes habitaciones, donde esperamos por lo menos una hora. Después nos pidieron que evacuemos el edificio. Al salir me enteré que se habían caído las torres gemelas. Corrí al auto. A Miss Helen le volvió el alma al cuerpo. Me subí y fuimos a comprar unos sanduches de Don Soto para desayunarlos después frente al noticiero…
No hace falta mencionar que ese día no nos despejamos de la televisión. Tampoco que a Miss Helen le invadió el espíritu fatalista y trató (hasta el momento en el que me embarqué en el avión de regreso) de convencerme que no me vaya a Múnich, que ya no tenía sentido salir de Ecuador, de estudiar, de continuar haciendo mi vida. “Este es el comienzo de la tercera guerra mundial. Para qué te vas. En unos meses, cuando en Europa se estén matando unos a otros, en Asia hayan estallado las bombas atómicas, vas a estar intentando volver a Ecuador, como todos los otros millones de desplazados, víctimas de guerra estarán tratando de salir del viejo continente. Mejor no te vayas.” Gracias a Dios no le hice caso. Gracias a Dios no heredó el gen premonitorio de la bruja (con todo el respeto) de mi abuela. Sino, en este momento, 7 años después, no estaría escribiendo este blog, desde mi casa, frente a la tele, viendo por séptimo año consecutivo las mismas imágenes, esta vez desde la perspectiva de la teoría de que todo fue un autoatentado. Sino, hoy no hubiera tenido el orgullo de compartir mesa en el Biergarten con 9 alemanes hablando de que ya sólo faltan pocos días para el Oktober Fest, ni de ver como a las mujeres que estaban presentes en la mesa, se les chorreaba la baba viendo al perro cajetas de la mesa de alado, mientras yo me preguntaba por milésima vez por qué los alemanes tratan a un perro como si fuera un niño. O mejor dicho por qué tratan a los niños como si fueran cualquier perro.
Si Helen hubiera heredado las habilidades nostradamusquescas de su madre, hoy el mundo sería muy diferente y ella y todos nosotros, no sólo YA nos habríamos hecho pipí del miedo, sino también caquita, pedito y todas las otras demás formas de expresión anal existentes.
(Gracias aDios por que hay paz.) (Y a Bin Laden por saberse esconder.)
Archivado en: fanesca — mentilicia at 12:32 pm on Martes, Septiembre 9, 2008
Hoy, 8:30 de la mañana en el sbahn de camino al trabajo. Me desperté tarde. Muy tarde. Tan tarde que desde la casa a la estación de tren, desde la estación hasta llegar al trabajo, desde que llegué hasta hace unos minutos, seguía en modo somnoliento. Una taza de café y el recuerdo del suceso patético de esta mañana me acaban de incorporar a la realidad.
Debido a una conversación reciente, me desperté con la necesidad de saber cuánto eran 180.000.000 (sí, millones) de Súcres en dólares hace 10 años, antes de que a Jamil Mahuad se le ocurra dolarizar Ecuador. Desde la casa al trabajo intentaba hacer el cálculo mental: “sí un dólar en 1998 eran apróximadamente 5600 Sucres, cuántos dolares serían 180 millones”. Lamentablemente la operación matemática no pasó del repetitivo planteamiento. Cada vez que intentába dividir mentalmente 180 millones para 5600, sentía una especia de cortocircuito cerebral, reseteandome la cabeza y haciendome volver al inicio del problema: ” a ver, a ver, si en 1998, 1 dólar eran 5600 (bueno ya sólo 5000) súcres, cuánto serían 180 millooooooones!”… y así haste que llegue a la estación. Me subí en el tren, me senté y tuve una mejor idea.
Saqué mi teléfono celular para utilizar su calculadora. Como ya he mencionado anteriormente, hoy me levanté tarde. Tan tatrde que no alcancé a ponerme los lentes de contacto y me encontré en modo topo hasta hace unos minutos, que conseguí colocármelos en el baño de la oficina. Así que cuando saqué el teléfono para finiquitar porfín esta operación matemática, me vi obligada a colocarme la pantalla del celular muy cerca de los ojos, para poder alcanzar a ver algo. Tan cerca que la señora que estaba sentada en frente empezó bruscamente a mover los brazos tapándose el rostro con el uno y con el otro intentándo quitarme el teléfono de la mano. Tal cual, como reaciconan los famosos frente a un paparazzo indeseado.
Yo, al verme interrumpida ( y de qué forma), escondí el teléfono que intentaba serme arrebatado, levanté la mirada y me econtré con una señora físicamente NO muy agraciada que digamos. Tanto que por primera vez en lo que llevaba del día, me alegré de que mi despertador no haya sonado, y me haya tocado salir (casi) ciega de la casa. Mi primera reacción, claro, fue explicar a la señora que NO estaba intentando tomarle una foto (sin su consentimiento).
Pero ahora que lo pienso fríamente, la verdad es que hay que ser muy osado, para pensar que alguien desconocido está intentando sacarte una fotografía a las 8:30 de la mañana, sobre todo si uno no se ve como Angelina Jolie (en el caso femenino) o George Clooney ( en el caso masculino) . Es verdad que con la masificación de las cámaras digitales, ahora todos nos hemos convertido en pequeños paparazzis, y que la privacidad se ve cada vez más afectada por ello, pero de ahí a creerme que un desconocido quiere tener fotos mías en su teléfono hay un gran eslabón.
O la señora sufre de paranoia, quizá provocada por largas horas de televisión chatarra, programas del corazón o incluso noticieros, en los que el principal acontecimiento suele ser un camarógrafo persiguiendo desesperadamente a una estrella (normalmente) sin ropa interior, o (lo más seguro) es que sufra de tener un muy sólido autoestima.
Archivado en: fanesca — mentilicia at 8:41 am on Lunes, Septiembre 8, 2008
O el mundo es un pañuelo. Según la teoría propuesta por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en 1929, todas las personas en el planeta estaríamos conectados unos con otrosa través de una cadena de no más de cinco intermediarios.O en otras palabras, que el mejor amigo de mi dentista fuera el abogado del medíco de cabecera del ascesor del marido de Ángela Merkel. Para algunas personas que conozco, relación suficiente para proclamar a los cuatro vientos que Angie y yo = Best friends forever!…
Lo curioso de esta teoría, casi convertida en leyenda urbana, es que ha fascinado a muchos escritores e investigadores que han tratado de demostrarla científicamente a lo largo de la historia . Sin embargo, ninguno de los estudios realizados anteriormente se compara al hecho por MSN, quien gracias a su servicio de mensajería instantánea, ha logrado comprobar que todas las personas en el planeta (o por lo menos los 180 millones de usuarios de su sistema, entre los que me incluyo) se conectan unos a otros con tan sólo un promedio de 6,6 grados de separación. Por lo que mi teoría de ser ñaña de la Angie no sería en realidad tan inverosimil. Claro que en algunos casos, existen 30 o más eslavones entre una persona u otra.
Yo por mi parte puedo presumir desde hace un par de días que cuento con un famoso (más) en mi lista de “amigos”. Lo mejor de todo es que no es sólo famoso, sino futbolista, seudo compatriota, y como le conocen por estas tierras, el rey de Baviera. Me refiero a Franck Ribéry
Archivado en: fanesca — mentilicia at 1:21 pm on Lunes, Septiembre 1, 2008
Si hace exactamente 4 años, cuando asistí consciente a la primera boda de una amiga íntima (antes sólo había estado presente de niña, llevando los aros, echando las flores…) alguien me hubiera dicho que con ese matrimonio se inauguraría oficialmete la temporada de “cacería” y que a partir de ese día estaría condenada, perdón digo invitada a un promedio de 4 bodas por verano, creo que hubiera a.) empezado a coleccionar vestidos, b). empezado a coleccionar invitaciones, c). cambiado mi dirección, mi número de teléfono, mi dirección de email, para imposibilitar que los sobrecitos coloridos que llegan todas las primaveras, me participen las buenas nuevas…
Pero como nadie tuvo la dignidad de avisarme, en los últimos años, me he convertido literalmente en pata de toda boda… y como 2008 ha sido un año espectacular en lo que ha matrimonios se refiere, voy a resumirles un poco mis andanzas en tacones y vestidos largos de los últimos meses a manera de Ranking y pongo mis amplios conocimientos en el tema a dispocisión de quién esté pensando en el futuro meter la pata, digo dar el gran paso. Eso sí el asesoramiento les costará muy caro, no en vano soy toda una profesional en el tema
Enero 6 del 2008: La primera vez que tengo que asistir a un matrimonio en pleno invierno. ¿Cuál era la prisa? ¿Por qué no esperar hasta el verano o la primavera o por lo menos hasta que se nos haya desinchado el estómago después de las fiestas navideñas? No sólo que en las fotos, la mayoría de los invitados aparecemos blaaancos, sino que cada vez que se acercaba un paparazzo, uno tenía que sonreír y AL MISMO TIEMPO contener el aire, para poder disimular un poco las protuberancias, secuela del pavo, las tortas, las galletas, los chocolates, el vino caliente y los recalentados de navidad y fín de año. Si alguien está pensando casarse, por favor, les recomiendo abstenerse de hacerlo en este mes, a menos de que quieran que sus fotos estén llenas de caraspálidas y de que no les importe conformarse con un “detallito” en lugar de un regalo como Dios manda, ya que lo más seguro es que las arcas de sus invitados hayan sido saqueadeas durante las últimas semanas. Por el lapsus mental a la hora de poner la fecha y por una fiesta sin DJ, la primera boda del año obtiene sólo 1 de 4 estrellas.
Febrero 16 2008: Aunque seguía siendo invierno, los anfitriones se las idearon para que el clima pase a segundo plano. La cermonia fue muy original, la más bonita a la que he asistido. Ella es actriz, por lo que no desaprovechó la oportunidad de casarse en el escenario de un pequeño teatro que rentaron para el evento. (** Dos estrellas por ello). Después la fiesta en un restaurant marroquí ubicado a 5 minutos del teatro y en el centro de la ciudad, también muy bien pensado, ya que nadie tuvo que deambular tiritando por las calles en tacones y vestido. (Otra estrella por ello *) El único detalle que se les escapó fue ofrecer barra libre en su fiesta lo cual fue muy contraproducente. Si también están pensandoen tirar la casa por la ventana cuando se casen, asegúrense de que el DJ no sea su amigo, o en otras palabras que no tenga acceso a la barra, ya que puede pasarles como a ellos: que antes de media noche se haya bebido todo lo que se le pasó por su camino y no haya estado más en condiciones de poner una sóla canción…
Julio 26 2008: Aunque uno haya nacido dotado de una voz de ángel, uno debería pensar dos veces antes de dedicarle a su futuro esposo I will always love you en plena ceremonia de matrimonio. Sobre todo en consideración a todos quienes padecemos de alergia a la cursilería y no sólo tenemos que soportar la vergüenza ajena que nos inspira la escena de una novia sentada frente al piano de cola entonando dicha canción, sino que tenemos que aguantar los comentarios del público fememnino de edad un tanto más avanzada, que se seca las lágrimas con el clines moqueado y comenta: Ach meine Güte, dass ist doch besser als die Wihtney, gell? (Porr Dios, si canta mejor que la propia Whitney, no?). Así que por los problemas ocasionados a la salud mental de los presentes hay sólo 3 estrellas de cuatro, eso sí la comida, y el lugar fueron de primera
(Una pequeña muestra. Por supuesto ficticia. Sólo para que vean lo que se siente)
Agosto 16 por la mañana: Dos bodas en un mismo día y como la teletransportación no se ha inventado aún, tuve que decidirme. La mañana a la ceremonia de la una. La Noche a la fiesta de la otra. Había una cosa positiva en todo esto: Una fiesta menos= un ramo menos que coger… Eso pensé. Pero no fue así. La novia, decidió lanzar el suyo a la salida de la iglesia. Y como se trataba de un amigo de la familia de mi novio, en el matrimonio estaba toda mi pseudo familia política, incluyendo a la pseudo suegra. Quien al escuchar que la novia llamaba a todas las mujeres solteras a reunirse para atrapar el ramo, y ver que su pesudo nuera se preparaba para uír, me tomó del brazo y me dijo: “Allez! Tu egres la ultimá que faltá” y me llevó al grupo de solteras. Pero como todas eran dignas alemanas, grandes y fuertes, pude esconderme atrás de la multitud, sentándome sobre un escalón, esperando pasar desapercibida. Sin embargo, cuando la novia lanzó el ramo, todas se abrieron hacia los costados dejándome al desubierto con el ramo a mis pies. Yo miraba perpleja a la gente que me miraba esperando que tome el ramo, hasta que un alma caritativa ( o desesperada por casarse) se acercó y lo tomó triunfante. Así que por el simple hecho de continuar con esta horrible tradición ( y por no ponerse de acuerdo con la otra pareja para celebrar las bodas en diferentes días), sólo 2 **.
Agosto 16, por la noche: Después del papelón en la mañana. Con el mismo vestido y los mismos tacones a la fiesta, me esperaba una agradable sorpresa. Una banda en lugar de un DJ borracho. No sólo eso, una banda que ¡logró que los invitados bailarán! Cosa que no es usual para estos lares. Sólo por ello ****
Agosto 30: Definitivamente la novia más bonita que he visto. No recuerdo su vestido, ni su peinado, ni si llevaba maquillaje, pero era la novia más bonita sin lugar a dudas. Nunca el adjetivo resplandeciente había tenido tanto significado. Y para rematar, el novio que la esperaba en el altar, parecía que iba a estallar de la emoción. Intentaba de todas formas contenerse las lágrimas. Fue la escena más dulce y emotiva que he presenciado. El resto fue muy normal. La ceremonia no fue de mi gusto. La fiesta tampoco. Pero la entrada a la iglesia fue suficiente para darles 3 de cuatro estrellas ***. Así que futuros novios, pueden empezar a practicar la cara de perro estreñido para convencer a sus futuros invitados, de que están presenciando un verdadero momento romántico :).
P.S: Todavía me falta una boda este año. Y si la novia está leyendo, espero que no me desinvite. Por que es la primera vez que estoy esperando con tantas ansias una celebración de esta índole:)
A propósito de connotaciones y demás confusiones, a continuación un texto publicado en cafebabel.com.
Los distintos usos que tiene el pelo en los diferentes idiomas, pueden poner a Europa los pelos de punta. Ya los marineros en el siglo XV sabían que el pelo es algo importante. Durante sus largos viajes, ni se afeitaban ni se cortaban el cabello y, si alguno de ellos caía por la borda, sus compañeros… ¡lo salvaban por los pelos! Es decir lo rescataban agarrándole de la melena.
Por lo tanto, no es de extrañar oír decir a un español que sale de un asunto peliagudo (peludo para los alemanes, Eine haarige Angelegenheit) en el último momento “me he salvado por los pelos”.
O mały włos! (a un pelo) grita un polaco cuando ha logrado resolver un asunto muy espinoso, que hubiera podido, por menos de un pelo para los franceses (A un poil près!), salir mal. Y cuando el francés dice que alguien tiene un pelo en la mano (un poil dans la main) es porque esa persona es un tanto vaga.
En algunos idiomas como el polaco, no existe ninguna diferencia entre la vellosidad corporal y el cabello que cubre nuestras cabezas. Los dos se conocen como włos(pelo). El mismo fenómeno ocurre también en la lengua inglesa, la que emplea la palabra hair indistintamente. En otros idiomas es un poco más complejo. El alemán, por ejemplo, habla de Haaren (para los de la cabeza) y Behaarung (para el cuerpo), el francés, de cheveux y poils y el español, de cabellos para la cabeza y vellos para el cuerpo (pelo para ambos).
¿Creéis que es una tomadura de pelo? Nada de ello. Es más, el alemán habla de un asunto peludo cuando quiere decir que algo es duro de pelar y de tener pelos en los dientes (Haare auf den Zähnen zu haben), para referirse a una persona despierta. Mientras que el español no tiene pelos en la lengua, cuando dice sin reparo lo que piensa, el francés tiene pelos en la misma (avoir un cheveux sur la langue) cuando habla como si tuviera la lengua de trapo. No es ninguna sorpresa entonces que tantos significados se presten a que en Europa acabemos tirándonos de los pelos.
Archivado en: recomendaciones — mentilicia at 12:01 pm on Sábado, Agosto 9, 2008
Hoy me desperté nuevamente con ganas de música sabatina. Los sábados en la mañana suele pasarme que me levanto necesitada de escuchar alguna canción con ritmo latino, como quien necesita de un café para empezar el día. No puedo decir de dónde viene esta asociación, pero es una más de las tantas miles que tengo en mi vida…
Recurrí a youtube y empecé a buscar algo que saciara mi sed de ritmo y encontré dos cosas que me proveyeron de la dosis necesaria, por lo menos hasta la próxima semana.
Las dos del disco Rhythms del mundo, que seguro ya conocen.